
10 de julio de 2010
La más original aportación catalana a la ciencia política es haber inventado el golpe de estado no convulsivo o instantáneo sino de tracto continuado. Se trata de no dar hachazos al sistema sino de acabar con él a alfileretazos. El proceso dura ya décadas pero a diferencia la víctima (España) no muere de repente sino que lo hace poco a poco; pero un día habrá un último alfileretazo que ponga fin a la moribunda. Y no es que los rebeldes nacionalistas catalanes sean más compasivos ni más sádicos, no quieren causar ni más dolor ni menos dolor a la ajusticiada, simplemente han comprendido que atornillar poco a poco es mejor que clavar a martillazos , y también hay en ello una estética pacifista de creerse que por no usar armas ni violencia no son golpistas.
Podría esperar a ver la reacción de los medios o incluso al resultado de la final del Mundial de fútbol de mañana en el que España puede obtener el título de campeón, no hace falta esperar ni a una cosa ni a otra.
La multitudinaria manifestación de hoy en Barcelona contra la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto no es simplemente una algarada festiva, no, no comparto el análisis de mi primo y tocayo próximo a CiU que no le da trascendencia al acto, y que luego todos se irán de vacaciones. Si así fuesen todavía serían más necios e irresponsables ese millón y algo más de ciudadanos que han ido a reivindicar la INDEPENDENCIA, si luego a la postre se trata solo de una pose estética.
El lema unitario y que por tanto respaldaban las autoridades autonómicas y municipales presentes y algún parlamentario español como Durán i Lleida no tiene desperdicio: “Som una Nació nosaltres decidim”. Me parece perfecto ¡pero decidid ya! Es como esposa que amenaza diciendo que va a tomar una decisión sobre la pareja, entonces la inmediata pregunta es preguntar a la disconforme el que ha decidido y que decida de una vez, pregunta que un líder de la oposición con un mínimo carisma no puede dejar de hacer.

No, pero el Partido Popular no tiene pólvora para algo tan simple, ni tampoco para acorralar al Gobierno para que explique como el presidente de la Generalitat y el alcalde de Barcelona, ambos según parece de su partido encabezan actos sediciosos contra una sentencia del árbitro constitucional., sobre la que el tal Montilla ha dicho literalmente que es un atentado contra Cataluña, y lo dice uno que ha sido ministro del Estado y que no entiende las reglas del juego.
Aquí como siempre las trasgresiones políticas con tal de que no haya violencia y no las promueva la derecha española son permisibles; y en su desfachatez simiesca la Vicepresidenta llega a culpar a los populares de la algarada sediciosa, que la ve como un ejercicio legítimo del derecho de manifestación. Lo cual me parece así respecto a Ezquerra Republicana que en su coherencia no ocultan sus intenciones independentistas, pero no es admisible respecto al PSC ni CiU, que siempre andan con eufemismos, alegorías, metáforas y expresiones ambiguas, dando sablazos sin fuerza y gritos a media voz que no hacen más que confundir a los necios, que parece que son muchos.
Luego el nacionalismo catalán se queja de que a los españoles les caiga mal Cataluña, ¿les puede caer bien después de ver pancartas de España vete a tomar por culo, o pasquines institucionales como el de ER: Adeu España?
Por todo ello cada vez somos más los españoles hartos de los cantos victimistas de los sediciosos. No queremos oprimir a nadie ni vivir con nadie a la fuerza, ¡decidid ya lo que queréis!, porque os vais a llevar una sorpresa lo contentos que estaremos muchos en ayudaros a libraros del yugo español.
Por la independencia de España. Fuera los territorios rebeldesY la ministra de Defensa ángel custodio de la bandera opresora, lo cual le pasará factura ante las huestes catalanas si pretende volver a la política del terruño, ¿qué dice de todo esto? Ya lo sé Carme, ya sabemos que te hubiese gustado estar en esa comprimida fila 1 portando la pancarta , y que solo en espíritu por TV3 has podido seguir con unción el desfile nacionalista, desagravio anticipado de la orgía española que al día siguiente se verá en ese mismo escenario si España gana el mundial; pero obviamente la ministra de Defensa de España no puede aparecer donde se vocifera contra España y se exhorta a despedirse de ella. Pero no te preocupes y no hagas mala conciencia, aún hay quien queda peor que tú, con su ya habitual silencio y senil modorra y que ya no está ni para ir a ver el final de la selección de su país, aunque al médico venga a tratarse aquí a territorio hostil, porque sabemos que su silencio no es fruto de la salud delicada sino de su miedo a oponerse a los enemigos de la Nación Española.
2.El lelismo, o la ideología política que triunfa en España. 28 julio 2010
Manolete, desde hoy para los catalanes uno dedicado a actividades ilícitas:No no matan ya al toro solamente lo extinguen.
Una vez más lo que saca de quicio no es que los rebeldes catalanes anden prevaricando y perdiendo el tiempo, ayer suprimiendo las provincias y hoy poniendo banderillas a la piel de toro a costa de prohibir ponérselas a los toros, lo que indigna es que el partido que gobierna los restos de esta nación y el retrasado líder de la oposición no brame este, y no exija aquel que se ponga fin a la escalada insultante de legislar para y por ir desvinculándose de España por parte de los catalanes, cuando además quien preside Cataluña forma parte del partido que gobierna España aunque sea en marca filial.
Todos estos lelos no toman en serio el conjunto de las acometidas, y las individualizan restándoles importancia y no viendo más allá de lo que en conjunto late, creyendo que consintiendo se satisfacen legítimas aspiraciones.
¿Cómo se puede decir que la división en veguerías forma parte del hecho diferencial y que no pasa nada por concederles la posibilidad de dividirse territorialmente como les dé la gana?. El resto de España también tiene comarcas y no plantea por ello ninguna reivindicación.
Estos lelos trasladan la responsabilidad de la cuestión al resto de los españoles que vociferamos contra la rebelión continuada alegando que las críticas al hacer catalán es lo que provoca el radicalismo de los nacionalistas.
La embestida contra LOS TOROS además de ser una muestra más de la HIPERREGULACIÓN asfixiante que ejercen los poderes públicos contrasta con la permisividad que en el mismo territorio dispensan esos mismos poderes que heridos por la presencia de rasgos de identidad cultural española no se escandalizan con la invasión musulmana y gustan de bañarse de multiculturalidad y cosmopolitismo con tal de que no huela a español.
Ni el cómplice partido del Gobierno ni el lelo de la oposición han tenido reflejos, y han tenido tiempo de sobra, para adelantarse a los catalanes, plantear un referéndum y solventarse a nivel estatal el tema taurino, zanjando así la posibilidad de que un territorio, no por ñoñería filo faunesca sino por odio hispánico acometan la prohibición de los toros.
Desde luego hay algo en que el socialismo español del siglo XXI está demostrando gran habilidad: en fracturar la convivencia y en provocar enfrentamiento y facciones entre españoles.
Y sigue en Barcelona la efervescencia colectiva de españolidad.1º agosto:
Podía parecer que la efusión españolista del Mundial de fútbol iba a ser flor de un día, que las banderas colocadas durarían un suspiro y que volverían a las catacumbas de los armarios. Pero uno se pasea por Barcelona y ve que aún ondean intencionadamente, compartiendo edificios con otras cuatribarradas en duelo por los recortes al Estatut, conviviendo en pacífica rivalidad de sentimientos.








